Ni loca me suelto

Cuento 7

Había llegado el otoño y eso le daba miedo. Ya había oído historias de que en esta época las hojas tenían que soltarse del árbol, dejarse llevar por una corriente de aire.

—Ni que estuviera loca. ¿Cómo me voy a soltar?— pensaba la hoja temerosa. Pero ya había empezado a notar que su color estaba cambiando, señal de que el momento había llegado y eso la hacía temblar.

Un día vio con terror que otras hojas sonreían y sin pensarlo, ¡se soltaban de la rama! ¡Estaban locas!

¿Tiene razón o debería hacer lo que hacen todas las hojas?
¿Qué piensas?
¿Qué le dirías para darle valor?