Una mascota diferente

Cuento 5

Le gustaba mucho el pez que la abuela le había regalado pero a veces se sentía mal al verlo nadar en círculos todo el día

¿Qué podría hacer? Tal vez devolverlo al acuario, pero seguro terminaría otra vez en otra pecera porque era realmente un pez muy simpático.

Pensó echarlo al mar, pero ¿Podría sobrevivir? Así que mejor decidió sacarlo a pasear. El pez estaba tan contento: ladraba, movía la cola y las aletas, brincaba, daba marometas de alegría…

¿Qué más crees que sucedió?
¿Cómo logró ensenarlo a respirar fuera del agua?
Imagínate...