Tengo miedo

Cuento 4

El pequeño oso se había quedado con la abuela osa porque sus papás tenían una fiesta. El osito se había quedado muy contento con ella hasta que llegó la hora de irse a dormir. Era un cuarto diferente al suyo, con una cama muy grande, no estaban sus juguetes pero, sobre todo, no estaba su lámpara de globo que mamá le dejaba encendida para asustar a los monstruos.

—Abuelita ¡tengo miedo!—

—No tengas miedo, aquí está Tomás para cuidarte— le dijo la abuelita mientras le daba un pequeño niño de peluche para que lo abrazara. —Él me cuidó cuando yo era osita y nunca me pasó nada.