Leer en todas partes

Cuento 2

A él le encantaba leer. Leía camino a la escuela, en su cama, mientras desayunaba y hasta cuando mamá le amarraba las agujetas. Pero siempre se preguntaba cómo le haría para leer bajo el mar.

Cuando le preguntaba a los adultos ellos lo veían con cara extrañada y le decían que ahí no se leía, o que los peces no sabían nada de cuentos.

—Bueno, tal vez no todos, pero seguro habrá un pez o un pulpo al que le gusta que le lean ¿no? — pensaba el niño lector tratando de encontrar una solución.

Y tú, ¿Cómo leerías en otros lugares?